Esa es la definición de la clase obrera en todo el mundo, y también en nuestro país, pero cada día más, perdemos en el trabajo, perdemos en la vida, perdemos en todos los sitios.
Ya no hay opio que anestesie este dolor, la religión no nos sirve, siempre fue una herramienta de los poderosos para someter al pueblo, claro queda que si existiera un Dios justo, no habria desigualdades ni penurias como las que padecemos día a día.
Tampoco el futbol, que puede ser otra vía de escape en nuestra sociedad, palía en ningún caso nuestro profundo desgarro, la victoria, la derrota o la podredumbre de la competición son un elemento menor cuando vemos día a día como se menosprecian nuestras vidas.
Que nos queda, la lucha, la acción, el combate, a muerte, ya no queda otra opción somos o ellos o nosotros y si no acabamos con el sistema y con toda la basura que han montado para exterminarnos lo conseguirán, cada vez les queda menos.
¿Vamos a dejarlos?
lunes, 8 de febrero de 2010
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